¿Qué es la Miopía?

Quizás lo más conocido de las alteraciones oculares, todo el mundo ha oído hablar de la miopía. De hecho, más o menos una de cada cuatro personas es miope. Era obligatorio que dedicara un artículo monográfico al tema. Y sin embargo, ya he hablado de este defecto de graduación en bastantes artículos, y de hecho se puede decir que lo que tendría que contar en esta entrada ya está explicado, pero es buena idea recopilar los enlaces de los artículos que tengan relación con la miopía, y resumir un poco.

Derrumbando mitos

Todos hemos oído hablar de ella, pero no todo lo que se dice sobre la miopía es cierto. Repasemos algunas afirmaciones frecuentes que podemos escuchar.

  • La miopía se produce al forzar los ojos, trabajar con el ordenador, leer con malas posturas o mala iluminación, etc. Falso, o por lo menos no hay suficientes evidencias para afirmarlo (aquí hablamos de eso). Sabemos con seguridad que hay una base genética, pero no podemos afirmar mucho de los factores ambientales.
  • La miopía cura/retrasa la vista cansada. Falso. Un miope sufre de presbicia (vista cansada) cuando llega la edad, y si lleva su graduación de miopía correcta no podrá leer con gafas. Lo que pasa es que el miope ve mejor de cerca al quitarse las gafas, un recurso del que no dispone una persona sin miopía. Aquí expliqué cómo se adapta el ojo a la vista cansada según su defecto de graduación.
  • Los miopes ven mejor de cerca. Verdadero. Cuando un miope mira un objeto cercano sin las gafas puestas, lo ve más grande que otra persona normal. Esta “amplificación de la imagen” es proporcional a la cantidad de miopía, de forma que con poca graduación este efecto es apenas perceptible.
  • Hay que llevar menos graduación para no forzar la vista. Falso. Es un error muy frecuente, incluso entre profesionales de la visión. Hipocorregir las gafas (poner menos dioptrías de las que tiene el paciente) es una práctica relativamente habitual, pero no tiene ningún fundamento empírico. Aconsejar no ponerse las gafas para leer tampoco tiene base y es más de lo mismo: no supone ningún beneficio para los ojos. Lo único que hacemos con esto es que el músculo que enfoca de cerca trabaje menos. Pero la miopía (ojo, sólo hablo de la miopía, no de otros problemas parecidos como el espasmo de acomodación) no supone un problema en ese músculo, por lo que no lo tenemos que “obligar” a no trabajar. Sería como obligar una persona a ir en silla de ruedas cuando sus piernas funcionan bien. Si admitimos que el miope se beneficia de llevar menos graduación, tenemos que admitir que una persona joven sin defectos de graduación se beneficia de llevar gafas de cerca “para que no trabaje la acomodación”, siendo ésta totalmente competente y sana. En el artículo que enlazaba antes hablo más detenidamente del mecanismo de enfoque de cerca (acomodación)
  • Las lentillas frenan la miopía. Falso. La progresión de la miopía es independiente de que pongamos lentillas o no. Otra cosa es que comencemos a utilizar las lentillas cuando se frena la progresión de la miopía, y al coincidir en el tiempo queramos relacionarlo. Si hubiéramos seguido utilizando gafas, la miopía se hubiera parado igual. Por otra parte, hace poco se puso de moda las lentillas de uso nocturno que permitían estar sin gafas por el día (ortoqueratología). De eficacia y precisión discutibles, y con un perfil de seguridad muy controvertido, lo que seguro que no hace es frenar la progresión de la miopía. Simplemente deforma la córnea por la noche para que durante unas horas la graduación se reduzca. Existe un sufrimiento de células corneales, y un riesgo de complicaciones considerablemente mayor que las lentillas convencionales, personalmente creo que las indicaciones son muy reducidas.

Tipos de miopía

Pero la clasificación en miopía de índice y axial se usa muy poco. La que utilizamos con más frecuencia es la que define el este defecto refractivo en:

  • Miopía simple: Poca graduación y suele estabilizarse después de la adolescencia .No avanza en el adulto (como siempre, hay excepciones). No se considera una enfermedad, y la única consecuencia es que hay que corregir con gafas o lentillas.
  • Miopía progresiva o magna: Hablamos de muchas dioptrías, suele comenzar antes de la pubertad, y seguir aumentando en la edad adulta. Aparte de que las gafas son de mucha graduación, supone un problema en la retina, del que hablamos un poco más abajo. Esta miopía ya se considera una enfermedad.