Alergias oculares, ¿qué son y cómo tratarlas?

Las alergias existen cuando el cuerpo recibe ciertos agentes del ambiente que despiertan el sistema inmunológico, creando una reacción que libera histamina y otras sustancias para combatir estos elementos alérgenos. Esta respuesta del cuerpo genera irritación en los ojos, produciendo enrojecimiento, comezón y lagrimeo.

La mayoría de alergias en los ojos se deben a la presencia de alérgenos en el aire como caspa de animales, polen, polvo o humo. También existen las alergias a los perfumes fuertes, cosméticos o medicamentos, que pueden afectar a los ojos. En otros casos, las alergias pueden ser heredadas de los padres o pueden responder a cierto tipo de alimentos o picaduras de insectos.

Muchas veces, la alergia a los ojos puede venir acompañada de alergia nasal, lo que produce congestión, dolores de cabeza, estornudos y sensibilidad a la luz.

¿Cómo combatir las alergias?

Lo más importante para reducir los síntomas de una alergia es alejarse del alérgeno que la produce. Para ello, es necesario acudir a un especialista que pueda ayudar a identificar la sustancia que está despertando el sistema inmunológico.

Es importante acudir a un especialista que revise los ojos y pueda recetar el medicamento adecuado para el estado de su alergia. Los medicamentos pueden variar entre lágrimas artificiales, descongestionantes, antihistamínicos, corticoides e inyecciones.

Además, su oftalmólogo se encargará de descartar la presencia de una infección de ojos o una conjuntivitis alérgica, los cuales se pueden identificar fácilmente a través de un examen simple de los ojos y revisando el historial médico.

Para terminar, dejamos algunos consejos que pueden ayudar a mejorar las alergias:

  • Reducir la humedad en el interior de la casa.
  • Mantener limpias las áreas que tienen mayor humedad.
  • Evitar la presencia de polvo en el dormitorio y, sobre todo, en la cama y almohadas.
  • Usar almohadas o protectores hipoalergénicos.
  • Si tienes una mascota, es mejor que no entre en tu pieza y que se mantenga una limpieza constante de los pelos de deja en muebles, ropa y alfombra.
  • Lavarse las manos es una buena manera de mantener a los agentes contaminantes a raya, sobre todo después de pasar tiempo con tu mascota.